¿QUE ES EL MICROCEMENTO?

El microcemento es un polímero modificado, fino, cementicio, ideal para aplicaciones dentro de interiores. Es de muy alta duración, y una solución muy efectiva desde el punto de vista de los costes para sustituir el viejo y pasado cemento. El microcemento está diseñado para superficies horizontales y puede ser usado también en conjunción con el productos de sellado y limpieza para  crear un finalizado de carácter arquitectónico único.

Este material se pude usar sobre prácticamente cualquier superficie y lugar, incluyendo hoteles, oficinas, locales comerciales, museos, centros comerciales, así como en proyectos de restauración de interiores.

El microcemento es una alternativa efectiva y segura para otras opciones como el ácido muriático. Al ser el microcemento un agregado extremadamente fino, los agujeros y cualquier tipo de irregularidad deben ser tratados de manera apropiada separadamente. Sobre losas irregulares normalmente es requerido el realizar parcheados. Antes de la instalación, el substrato debe tener una temperatura superior a 10 grados centígrados. Las superficies y las capas por encima de ellas deben tener una temperatura de 32º grados centígrados y sobre todo deben ser enfriadas antes de la instalación.

PRINCIPALES VENTAJAS


El microcemento es el resultado de una mezcla genuina de componentes que requieren únicamente la suma de agua. Todos sus componentes son previamente mezclados y preparados en una bolsa haciéndolo extremadamente fácil de usar. El producto puede ser aplicado en una sola capa, sin embargo la mayor parte de las aplicaciones se hacen con 2 o 3 capas. Dependiendo de las condiciones de substrato una capa adicional de producto puede quizás ser requerido.

 


APLICACIÓN

 

Las principales herramientas necesarios para la preparación son:

-          Taladradora de varias velocidades

-          Hormigonera

-          Pala de acero

-          Escobilla de goma

-          Un cubo limpio de 5 galones para preparar la mezcla

Para la preparación del producto, el substrato debe ser limpio, estructuralmente válido, completamente perfilado y pulimentado. Cualquier tipo de florecimiento, contaminante químico, grasa, aceite, pintura reseca, óxido, alga, moho, y cualquier otro tipo de sustancia foránea debe ser retirada al poder producir una resistencia al sellado del material. En algunas ocasiones, la realización de algún tipo de soldadura o escarificación puede ser necesaria para conseguir el perfilado correcto.